Jesús, la Fuente de Toda Bendición

Kim Joo Tae

Estimados lectores,

Hoy cuando miro desde la ventana de mi oficina siento una suave brisa que acaricia mi rostro, a medida que el sol de verano brilla sobre los árboles y la gente que camina abajo. El cielo es de un azul brillante y sin nubes. Veo una foto de mi familia al volver a fijar la mirada sobre mi escritorio; mi hermosa esposa y mi sonriente hijo. Abro un correo electrónico de mi primo que acaba de comprometerse. A pesar de que él tiene casi cincuenta años, se va casar por primera vez y encontró una mujer maravillosa con quien va a pasar el resto de su vida. Me doy cuenta en este momento que mi vida está llena de obsequios de la gracia de Dios. Mi corazón no puede dejar de agradecer por estas bendiciones en mi vida. Y cuando miro las Escrituras, se hace evidente que todo don bueno y perfecto proviene de nuestro Padre celestial (Santiago 1:17).

Si hay algo por lo cual estás agradecido/a y si hay cosas que disfrutas en este mundo, todas esas cosas son bendiciones de Dios. Y también aprendemos en Efesios que Dios nos bendice con toda bendición espiritual en Cristo (1:3). Toda bendición en la vida proviene de Él, pero si estamos en Cristo, todas las bendiciones espirituales también son  dadas ricamente por medio de Él. Las bendiciones rodean a los hijos de Dios y Él es la fuente de todas ellas. Por eso, ¡demos hoy gracias!

 

Agradecido por sus bendiciones,